A veces sólo necesitamos un apoyo, un respiro, para continuar

Nos creemos con derecho a opinar sobre la vida de los demás, como si cada uno de nosotros no hubiésemos atravesado ciertos caminos cargados de bifurcaciones, desvíos o señales ilegibles. Todos nos sentimos perdidos en un momento u otro. Hemos de dejar de juzgar o hablar sin conocimiento, acerca de la vida de los demás. Cuando estamos en medio del camino, sin sentido, rumbo o claridad, de nada nos sirve que nos digan lo mal que lo hemos hecho, la mala o errónea elección tomada, o si nos ven con potencial, fuerza o capacidad para salir, continuar o quedarnos simplemente.

La consciencia es extremadamente importante y crucial en nuestras vidas. Cada vez que juzgamos a alguien, estamos diciendo más acerca de nosotros que de esa persona. Estamos hablando de nuestras inseguridades, de partes que no aceptamos de nosotros mismos o de ciertos aspectos que no vemos, negamos o reprochamos en nuestro interior.

La asertividad o la empatía son dos cualidades que nos acompañan para evitar hacer o decir determinadas cosas que dañen al otro. Hemos de ponernos en la piel del de al lado, y hacerles ver que no están solos, que es normal que se sientan de esa forma y que todo en esta vida pasa por y para algo, que no hay errores, son aprendizajes de vida, que cada uno vive ciertas situaciones para conducirles a su despertar, al reencuentro consigo mismo. Que no está mal querer parar, sentirse inseguro, abatido o cansado. Sólo nos indica que necesitamos una pausa, un descanso, prestar atención a nuestra alarma interna y respirar, para poder orientarnos de nuevo y ver las cosas desde otra perspectiva.

Es momento de dejar atrás la idea de perfección

Qué entendemos por perfección, lo que está socialmente establecido, lo correcto, sobresalir al resto, supongo que depende de a quién le preguntemos, dirá una u otra definición de lo que es perfecto. Para cada uno de nosotros significa algo distinto, según el momento de la vida en el que estemos. En ciertos momentos es lo que los demás creen que debo ser, en otros lo que yo me propuse ser y para los que llegamos a salir de los estereotipos, lo que en ese momento consideres que te brinda bienestar.

Todo lo que te lleva a compararte con el otro, con el resto, haciendo separaciones y considerando a unos mejores que a otros, hemos de estimarlo obsoleto y limitante, un patrón mental más del que hemos de librarnos, si decimos trabajar en nuestra paz.

Vivir según creas y establezcas como bueno para ti y para las personas de tu entorno, cooperar, apoyarnos, arroparnos, recodándonos los unos a los otros quiénes somos y lo que realmente importa. Y vuelvo a repetirme, para cada uno será una u otra cosa, según lo que esté viviendo, lo que sí es seguro, es que todos coincidiremos en que una de las cosas a la que le damos importancia, es estar en paz.