Eres capaz de salir del sueño

Siéntete dichoso por todo lo que vives. Lo que acontece ahora es lo que importa. Está bien ser agradecido con lo que fue y ya, sin darle más rodeos. Porque en muchas ocasiones, sin darnos cuenta nos introducimos en un bucle, que nos lleva de regreso al pasado, a rememorar tantos acontecimientos, unos agradables y otros de tormento. Sea cual sea el que estemos recordando, hemos de darnos cuenta que no estamos aquí y ahora. Sino que nos encontramos en un sueño, una de tantas estrategias de nuestra mente. De esta forma estamos distraídos, creyéndonos lo que esta nos proyecta. Cuando estés en esta situación, siendo consciente de ello, y no puedas volver al momento presente, respira. Céntrate en tu respiración, ella te traerá de vuelta. Al concentrarte en la respiración, traes tu mente a este instante, sientes el suelo bajo tus pies, y puedes gestionar lo que acontece en tu interior.

La travesía de cada día

Todos estamos navegando por un mar de dudas, de incertidumbre, nos hace desconfiar del proceso que estamos viviendo. Cada día nos encontramos con nuevos retos, adversidades que nos hacen elegir de qué forma queremos verlas, queremos gestionarlas. Sumergirnos en la queja y en la agonía, sin ver salida, estar una y otra vez alegando que eres una víctima o decidir emerger, nadar, flotar o subirnos en alguna embarcación, con la intención de ver que no soy una víctima de lo que acontece, decido cómo vivir y cómo reaccionar ante ello. Sin castigarme por determinados momentos haber elegido transitar en aguas profundas. Desde el respeto y la comprensión, me veo como un navegante, que en momentos flaquea al golpearle las olas, entrando en estado de pánico e inseguridad, y en otros como un marinero experto, con plena certeza de que llegaremos seguros a buen puerto.