Hemos de darnos cuenta, cuando actuamos según nuestra mente o siguiendo la voz de nuestro corazón, de nuestro centro. La mayor parte del tiempo, estamos en un sueño, desconectados de la realidad, creyéndonos lo que la mente nos muestra, formando parte del elenco de nuestra película. Todo esto no es importante, si tu no le das esa gran importancia, es decir, si te das cuenta que estás en el sueño, puedes elegir salir de él, sin reproches, ni juicios, desde la aceptación. Se trata de ser conscientes en cada momento de dónde estamos. Que en este momento estoy aletargado y desconectado de la realidad, simplemente decido ver lo que sucede de otra forma. Y no me critico por ello, hemos de abandonar las autocríticas, los reproches y los juicios hacia nosotros mismos. Cuando nos aceptamos tal como somos y aceptamos lo que estamos viviendo, podemos elegir ver lo que acontece desde una nueva perspectiva, desde el respeto y el amor hacia nosotros y hacia lo que nos rodea.