El trabajo interno es una carrera de fondo, un paseo por la Vida.

Hoy según la astrología, es un día intenso, de movimientos planetarios, con eclipse de Luna en escorpio, un acontecimiento para deshacernos de las capas del ego, de los patrones o creencias limitantes. Todo lo que explican es maravilloso, ahora, cómo lo llevamos a la práctica.

Hemos de ser honestos con nosotros mismos, el autoconocimiento es crucial para entender qué nos ancla en viejas costumbres, que nos hacen daño. Siendo observadores de nuestro comportamiento, podemos averiguar qué ya no es, qué hábitos nos están desgastando y generando más angustia y desánimo.

Esto es un trabajo a largo plazo, no es algo mágico, encendiendo un incienso y haciendo una meditación, con esto es suficiente para que se haga la magia. No señores, se trata de un trabajo personal, que requiere de calma, paciencia y mucho autoamor. Dejando la comparación, las expectativas y los apegos, lleva su tiempo, por ello que es importante estar presentes para nosotros, cuidando de nuestro estado, de nuestra energía y siendo constantes.

Comprometidos con nosotros mismos y el proceso, sabiendo que vendrán días de subidas y otros de grandes pendientes, con la certeza que estaremos a nuestro lado, cogiéndonos la mano, hablándonos tiernamente para alentarnos y motivarnos a continuar.

En tránsito por la oscuridad.

Hemos de aprender a identificar cuando nos encontramos atravesando un proceso de oscuridad, permaneciendo en nuestra sombra, en el torbellino emocional sin procesar lo que secude. Recordar que no es necesario entender, comprender o sacarle algún sentido, esto nos desgasta aún más, se trata de dejarlo ser, dándonos aquello que necesitamos en ese momento.

Cuando nos atendemos, procurando evitar la exigencia o desesperación por salir de este estado, podemos pasarlo de una forma, dentro de lo posible, equilibrada. Podemos mantener el equilibrio en medio del caos, estando en paz con lo que es ahora.

Es incómodo estar en esta vibración de nuevo, lo sé, por ello que queremos salir o entender el porqué estamos aquí, tras nuestro trabajo interno, tras nuestras lecturas, herramientas, etcétera, para conseguir superarlo. Y si no se trata de superarlo, sino de vivirlo, sentirlo y dejarlo ser, permaneciendo a nuestro lado, sin juzgarnos, sólo aceptando que nos encontramos así en este momento.

Tendemos a dramatizar las circunstancias, entrando en una espiral que no tiene fin. Podemos vivir estos procesos desde otra perspectiva, sin darle ese toque dramático o victimista, lleva su tiempo verlo y no pasa nada, viviéndolo con respeto hacia lo que está sucediendo en nosotros y hacia nosotros mismos.

Las emociones son cíclicas, nuestro sentir es voluble, fluctúa, hemos de aceptarlo y dejar que sea, sin frustrarnos por querer estar alegres todo el tiempo, porque eso no es real. Cada uno de nosotros atraviesa sus procesos de una forma u otra, y todo es válido si nos hace sentir en bienestar y no daña a las personas que nos rodean.

Procúrate un espacio de calma y comprensión, lo que necesites en estados de oscuridad, ama y respeta esa parte de ti, de tu personaje, porque no hay nada malo. Transita por tu oscuridad sin miedo, ella quiere mostrarte algo, sin hacerte daño, permite que sea, deja de luchar contigo, balancea tu luz y tu sombra.

Todo lleva su tiempo.

Nos desgastamos cuando nos resistimos, ya sea al movimiento, el cambio, la aceptación o la transformación. Ese desbalance o malestar, es autoimpuesto por nuestra lucha interna, al no aceptar cómo nos sentimos, cómo nos afecta lo que ocurre dentro y fuera de nosotros.

Es crucial para nuestra salud mental, el tomar consciencia de nuestro mundo interno, de nuestras emociones, de cómo nos sentimos con respecto a nosotros mismos y a lo externo. No se trata de tirar de repente todas las creencias e ideas que albergamos sobre uno mismo, y resurgir como rayo de luz milagroso. Que no digo que no pueda ocurrir, lo que hemos de ser honestos con nosotros y realistas, entendiendo que todo lleva su proceso, y que cada proceso lleva su tiempo determinado, para cada uno es diferente.

Esto qué significa, que habrán días en los que volvamos a los patrones automáticos, de autocastigo y crítica, de comparación y exigencia, y en ese instante, es cuando más necesitamos de nosotros, de nuestra paciencia, comprensión y apoyo, no para ilusionarnos y motivarnos con un mañana mejor, sino para sostenernos y entender que esto no es malo y podemos estar en paz ante estos sentimientos y actitudes. Procurándonos escucha, hablando con nosotros mimos, para comprender el porqué de nuestra elección, abrazando a esa parte de nosotros que se siente perdida, confundida o incompleta.

El cambio requiere dedicación y compromiso.

Para que haya un cambio, un avance o una evolución, es necesario ser constante, consciente, observar y dedicación. Hemos de dejar de esperar que las cosas cambien o mejore nuestro entorno, nuestra vida, sin ofrecer al universo un cambio en nosotros mismos, siendo coherentes con lo que estamos haciendo.

Entendamos que las cosas son, es decir, lo que sucede ES, no podemos cambiar cómo se dan las cosas, lo que sí está en nuestras manos es la forma de llevarlo, de verlo y de vivirlo. Ahí está la transformación en nosotros, en dejar de esperar que lo de fuera cambie para yo sentirme mejor. El universo nos dice que si queremos mejorar en algún aspecto de nuestra vida, hemos de ser conscientes de la atención y disciplina que ello conlleva.

Adquirir un hábito de vida saludable en nuestras vidas, requiere de trabajo diario, de práctica y error, mucha paciencia y amor hacia uno mismo. Estamos decidiendo transformar nuestro comportamiento dañino o tóxico, por uno que nos beneficie y aporte bienestar.

Sea cual sea el hábito que quieras incorporar a tu vida, has de ser honesto contigo, entendiendo que habrán días en los que la programación automática volverá, en ese momento es cuando más se precisa de amor y respeto, para evitar caer en la espiral de autocastigo.

Motívate a estar en paz, en equilibrio y amor hacia ti, podemos hacerlo, claro que sí, como cualquier otra cosa que nos propongamos, con dedicación, perseverancia y entusiasmo, porque sabemos que es algo que nos aporta balance a nuestras vidas.