Es tu elección, despertar o continuar en el sueño

En muchas ocasiones nos sentimos frustrados, abrumados, por lo que acontece a nuestro alrededor. Nos introducimos de lleno en el bucle mental, creyendo cada parte, que la mente nos manifiesta, imbuidos por el drama, la ira, la rabia. Nos dejamos arrastrar y caemos en las redes del ensueño. Haciendo nuestra esa emoción que nos aplasta, que nos hace sentir abatidos o enfurecidos, terminando agotados, desgastando nuestra energía. Hemos de identificar dónde estamos. No es difícil salir del bucle mental o del torbellino emocional, soltemos esa creencia, todo es según cómo lo mires, y cómo actúes ante ello. Es cuestión de tomar la decisión de ser responsables de nuestras vidas, abandonando las creencias y patrones mentales limitantes. Tomando las riendas y querer ver que todo es una manifestación mía, para darme un mensaje, para decirme hacia dónde he de mirar en mi interior, que he de airear y soltar. Somos los artífices de nuestra historia, nadie más que nosotros es el guionista de nuestra vida. No culpes a nadie de tus decisiones, de tu situación o de lo que no quieres ver de ti mismo. Comienza dando el primer paso, observa tus patrones mentales, cómo reaccionas ante las situaciones, si entras en el drama o el victimismo, en culpabilizar, todo desde una mirada sin juicios, sin autocrítica, simplemente se trata de ser consciente, de nuestra forma de reaccionar ante la vida. Una vez que lo hayas descubierto, es decidirte a identificarlos cuando estés en ellos, evitando sentirte agotado, lo que pretendemos es estar en estado de calma, de bienestar. Cuando te des cuenta que estás en un bucle mental o en un torbellino emocional, para, sí para, respira, y trae tu mente a este instante. Utiliza los todos tus sentidos, la vista, el oído, continúa enfocándote en la respiración, de esta forma te centras en el ahora, saliendo del estado de ensueño. Practica, con la practica todo es posible. Hay un mundo de posibilidades, ligero, en el que eres libre, sólo has de confiar en ti y elegir estar despierto.

En verdad no hay un plan, en cada paso manifiestas tu realidad

Contempla tu vida, observa todo lo que hay en ella. Familia, amigos, tu hogar, tu entorno, el ambiente. Todo refleja algo de ti. Si eres cuidadoso, y prestas atención, puedes identificar cada señal, cada guiño que te hace el universo, que te haces tu mismo, para que sigas las pistas, si así lo deseas. Ellas van a conducirte hacia ti, por un camino que sólo tu podrás andar, identificando y resolviendo cada acertijo, cada rompecabezas. Todo está bien estudiado, es un plan hecho a la perfección, para que resuelvas el puzle de ti mismo. Para que entiendas tus patrones de comportamiento, que conozcas tus creencias, tus miedos, tus dudas, aquello a lo que tanto te aferras, a lo que crees depender, que te des cuenta de los límites autoimpuestos, de las necesidades que crees que posees, en definitiva, para que conozcas el funcionamiento de tu mente, para que veas detrás del telón, los entresijos del teatro, y descubras que eres un soñador, que se cree despierto. Cuando estamos en el sueño, creemos que lo que sucede es un plan de la vida, nos metemos en el personaje y hacemos de lo sucedido un drama, un espectáculo, cuando en realidad todo forma parte de un papel, y nosotros somos los que decidimos dejar de actuar, o continuar con la función. En ese momento en el que eliges permanecer despierto, es a lo que se llama estar consciente. Consciente de lo que acontece, sabiendo que todo indica algo sobre mi, que manifiesto todo aquello que está oculto, a la sombra, dándose paso a la superficie, para ser expuesto, conocido, y que simplemente lo veamos, lo reconozcamos. De esta forma, al salir a la luz, aceptando lo que se hace visible, podemos llegar al siguiente paso, el paso del cambio, de la transformación. Abandonando las viejas creencias, patrones limitantes, y todo aquello que nos haga sentir anclados y prisioneros, para llegar a ver que en verdad somos libres.

Acepta quién eres y lo que acontece

Hemos de darnos cuenta, cuando actuamos según nuestra mente o siguiendo la voz de nuestro corazón, de nuestro centro. La mayor parte del tiempo, estamos en un sueño, desconectados de la realidad, creyéndonos lo que la mente nos muestra, formando parte del elenco de nuestra película. Todo esto no es importante, si tu no le das esa gran importancia, es decir, si te das cuenta que estás en el sueño, puedes elegir salir de él, sin reproches, ni juicios, desde la aceptación. Se trata de ser conscientes en cada momento de dónde estamos. Que en este momento estoy aletargado y desconectado de la realidad, simplemente decido ver lo que sucede de otra forma. Y no me critico por ello, hemos de abandonar las autocríticas, los reproches y los juicios hacia nosotros mismos. Cuando nos aceptamos tal como somos y aceptamos lo que estamos viviendo, podemos elegir ver lo que acontece desde una nueva perspectiva, desde el respeto y el amor hacia nosotros y hacia lo que nos rodea. 

Eres capaz de salir del sueño

Siéntete dichoso por todo lo que vives. Lo que acontece ahora es lo que importa. Está bien ser agradecido con lo que fue y ya, sin darle más rodeos. Porque en muchas ocasiones, sin darnos cuenta nos introducimos en un bucle, que nos lleva de regreso al pasado, a rememorar tantos acontecimientos, unos agradables y otros de tormento. Sea cual sea el que estemos recordando, hemos de darnos cuenta que no estamos aquí y ahora. Sino que nos encontramos en un sueño, una de tantas estrategias de nuestra mente. De esta forma estamos distraídos, creyéndonos lo que esta nos proyecta. Cuando estés en esta situación, siendo consciente de ello, y no puedas volver al momento presente, respira. Céntrate en tu respiración, ella te traerá de vuelta. Al concentrarte en la respiración, traes tu mente a este instante, sientes el suelo bajo tus pies, y puedes gestionar lo que acontece en tu interior.