Escucha, escúchate

Aprende a escuchar a tu cuerpo, a tu corazón. Cada uno va a su ritmo, pero la mayor parte del tiempo están en comunicación contigo, sólo es cuestión de escuchar. Cuando estás en un sitio y te sientes incómodo, cuando estás en medio de una discusión, cuando te encuentras con personas que no resuenan contigo, sientes algo en tu interior, o tu cuerpo reacciona de una forma, que no sabes cómo explicar, esto es el diálogo que intentan tener contigo. Todo te conduce a que mires hacia ti, que cuides de ti y seas capaz de alcanzar tu bienestar, tu calma, aún en medio del caos. También son señales de que es hora de decir adiós, a determinados patrones, situaciones o personas. Lo que importa es que estés en tu centro, y veas que no es egoísmo si te alejas de ciertas personas o circunstancias, sino que es un paso más hacia ti, tu respeto y tu estado de paz mental.

La elección de cada día

Cada día nos encontramos en la tesitura de elegir qué camino tomar. Cuando nos encontramos frente a lo que está sucediendo, podemos reaccionar o decidir permanecer en nuestro estado de quietud. Qué fácil resulta comentarlo, e incluso explicar cómo hacerlo ¿verdad?, vivirlo, experimentarlo es otra cosa. Es cuestión de práctica, como todo. Es tomar la decisión de que las circunstancias no definen quién soy o lo que hago a consecuencia de ello, lo decido yo, al tratar la situación a mi manera, desde mi filtro, eligiendo permanecer en mi centro. Ocurra lo que ocurra en el exterior, no permito que me desestabilice, desde el amor hacia mi persona.