Cada día nos encontramos en la tesitura de elegir qué camino tomar. Cuando nos encontramos frente a lo que está sucediendo, podemos reaccionar o decidir permanecer en nuestro estado de quietud. Qué fácil resulta comentarlo, e incluso explicar cómo hacerlo ¿verdad?, vivirlo, experimentarlo es otra cosa. Es cuestión de práctica, como todo. Es tomar la decisión de que las circunstancias no definen quién soy o lo que hago a consecuencia de ello, lo decido yo, al tratar la situación a mi manera, desde mi filtro, eligiendo permanecer en mi centro. Ocurra lo que ocurra en el exterior, no permito que me desestabilice, desde el amor hacia mi persona.