Reiniciarse

Hemos vivido momentos duros, de incertidumbre, de desaliento, de pérdida de control. Aún continuamos, en la espiral de la duda, de los miedos, luchando por conservar las antiguas creencias, los viejos patrones de pensamiento, en definitiva por continuar manteniendo el control. Es hora de soltar, se que últimamente es la frase de moda, es cierta. Recuerda que todo es como quieras verlo, y como quieras actuar ante lo que acontece. El soltar, es en relación a todo. Todo lo que de algún modo, nos ancla, lo que nos mantiene en la niebla, en el letargo sueño, todas nuestras creencias, patrones de conducta, de pensamiento, que nos hacen bajar nuestra energía, y percibirnos necesitados, dependientes, rotos, perdidos, solos, y con falta de amor. Todo lo que acabo de nombrar, forma parte de las estructuras mentales, lo que nos creemos que es cierto, y es un espejismo. En verdad, somos completos, autosuficientes, repletos de energía y amor, sólo se trata de que te lo creas, y confíes en ti. Por eso es hora de liberarse de todas aquellas creencias, que nos limitan. Veamos esta situación, como una oportunidad de transmutación, de transformación interna. De descubrimiento, de cada uno de nosotros, y de la grandiosidad de los otros. Como siempre digo, céntrate en lo que haces tu, ilumínate, permanece en estado de calma, ocúpate de tu energía, de tu bienestar, sirve de ejemplo al otro. Coopera, no compitas. Hay momentos en los que el universo, nos muestra el camino, y constantemente, nos quejamos que no hay señales, y éstas están por todas partes. Cuando reusamos ver, escuchar, el universo nos grita, nos empuja al cambio. Esta es una ocasión de esas, en la que el cambio de visión, de percepción, se hace cada vez más necesario. Es una nueva forma de ver lo que acontece, de interactuar, de sociabilizarnos, de tratarnos a nosotros mismos. De dejar que la magia se manifieste, que el amor que somos, se expanda sin límites.