A practicar, si lo que quieres es otra cosa

Respeta tu forma de entender las cosas, de filtrar la información y de actuar. Es momento de respetar cómo hemos vivido nuestras vidas, de comprender los estados, las vivencias y proceder con empatía hacia nosotros para decidir soltar, dejar atrás y desechar cada forma de pensamiento, creencia o patrón de comportamiento, con el que ahora no te sientas identificado.

Lo que hemos de hacer en un principio, es observar nuestros pensamientos, sin juicio alguno, sólo observar, para ser consciente de los pensamientos recurrentes, con tendencia a la negatividad, al victimismo, al drama, etcétera. De esta forma podremos entender nuestra manera de actuar, acorde con nuestras creencias y limitaciones.

Aceptar es la clave para todo, para vivir una vida en paz, en calma y consciente. El siguiente paso entonces es aceptar que esos pensamientos han estado en nuestra mente, que tendemos a ver lo que acontece de manera negativa, dramática o con ira. Sólo es verlo, aceptarlo, soltando la lucha con uno mismo y desde ahí, podemos elegir transformarlos. Transmutando nuestros pensamientos, y esto no crean que es por arte de magia, o soplando unas velas, hay que trabajar señores. Hay que comprometerse con uno, sabiendo qué clase de pensamientos o vida mental quieres llevar, tomando la elección de liberarse. Entendiendo que no nos vamos a liberar por completo de la majestuosa mente, es aprender a convivir con ella, ponerla a nuestro servicio y no al revés, liberándonos de los agotadores bucles.

Una vez decidido transformar los pensamientos, desde la comprensión hacia uno mismo, podemos comenzar con la práctica diaria. Cada uno ha de encontrar su herramienta, hay muchas, y a cada persona le funciona una u otra. Entre ellas se encuentran el «Mindfulness», el «Hoponopono», «Un curso de Milagros», «Afirmaciones positivas», «Respiración consciente», y un largo etcétera.

Se trata de centrarse en el momento que está aconteciendo en este preciso instante, sin viajar al pasado o al futuro, con miedo, ansiedad o frustración. Es comprender y aceptar dónde me hallo, sabiendo que es lo que ha de ser, y hay una lección o aprendizaje para mi, tras el velo de la ilusión. En mi práctica diaria para estar presente, practico varias, meditación activa, mindfulness, hoponopono y afirmaciones positivas. Por cada pensamiento negativo, me digo dos o tres afirmaciones positivas, de esta forma cambio el diálogo que hay en mi mente. Por uno que me impulse, me arrope, me sostenga y me anime a ser cada día mi mejor versión.

Es momento de emprender el camino, que me conduce al amor hacia mi mismo

Estamos acostumbrados a actuar y trabajar por objetivos, y si en el día no he hecho aquello que me había propuesto o logrado las metas que pretendía, acabamos frustrándonos, enfadándonos con nosotros mismos y haciéndonos sentir en malestar.

Es hora de entender que nuestro diálogo interno, el trato que nos damos a nosotros mismos es lo más importante. De ello depende cómo nos relacionamos con los demás, cómo filtramos la información de lo que acontece, y cómo actuamos ante ello.

Lo que hemos de hacer es soltar esas viejas, obsoletas y limitantes formas de pensamiento, desechando la comparación, el conseguir nuestros logros a expensas de nuestro bienestar y todo patrón que nos lleve al desgaste, el agotamiento, la autocrítica y el juicio. Es momento de creer en nosotros, de enfocarnos en el aquí y ahora, sé que está muy de moda, de verdad les digo que si se enfocan en el ahora pueden conseguir lo que se proponen, sin exigencias, sin prisas, disfrutando del camino.

Comiencen por emprender el camino, con un paso, aunque sea pequeño. Comprométanse con ustedes mismos, en amarse, respetarse, cuidar de ustedes, siendo comprensivos, honestos, leales, fieles a vuestra verdad. El primer paso es abandonar ese diálogo de crítica, soltar los juicios y el autocastigo, dándose cuenta que ustedes sois vuestros maestros, el amor de vuestra vida. El camino es maravilloso, recuerden que si lo ven como algo difícil, así se manifestará, como decía Wayne Dyer «Si crees que no funcionará, verás obstáculos. Si crees que sí funcionará, verás posibilidades». Es dar el salto de fe hacia ustedes, decidiendo ser auténticos, sin máscaras, sin fingir, sin compararse, sin competir, viendo el lado bueno de las cosas, los aprendizajes que hay para mi. Para ello es fundamental, empezar por ustedes mismos, viéndose de otra forma, desde la aceptación de lo que son, de sus luces y sus sombras, entendiendo por luces sus virtudes, y por sus sombras, sus inquietudes, dudas, miedos, bucles de ira, drama. Aceptando todo ello, sin luchar con ustedes, suelten esa lucha, esos conflictos internos, sí se puede, siempre y cuando tomen la decisión de amarse.

Es una práctica diaria, que requiere paciencia y compromiso. Cada uno de nosotros tiene su ritmo, su paso. Es decidir cada día amarse, ver lo que acontece desde la ligereza, soltando el juicio hacia ustedes y hacia los demás. Cada vez que entren en bucle, porque lo harán, forma parte de vivir en esta realidad, elijan el amor, elíjanse a ustedes mismos, y desde ahí siendo comprensivos y tiernos con ustedes mismos, pueden enfocarse en el momento presente, saliendo de la espiral mental.