Tenemos tanta información para entender ciertos procesos, darle sentido de algún modo a lo que estamos viviendo, sintiendo, que es abrumador. Parece que las respuestas nos las dan, sin que las sintamos como nuestras, es normal que te sientas de esta forma u otra porque astrológicamente está sucediendo este aconteciemiento, o porque hay determinados movimientos energéticos, para cada desajuste interno que atravesamos, hay una explicación, en un vídeo, un post, una imagen, etcétera. Estamos saturados de supuestas explicaciones, que nos ofrecen otras personas para comprender lo que nos sucede a nivel individual, que desde mi punto de vista, agradecida a todos los que nos brindan su amor desde ahí, siento que no nos permitimos sentirlo, sin más, sin buscar un porqué, simplemente darnos el espacio para lo que es, sin tratar de darle sentido con algún acontecimiento externo. Nuestra autenticidad, a parte de mostrarnos tal como somos, también es ser responsables de lo que sentimos, permitiéndonos conectar con nuestra sabiduría, sin depender de lo que nos digan los demás que creen saber.
Etiqueta: interior
Regresa a casa, a ti.
La clave para nuestros torbellinos, tormentas mentales, creencias limitantes, está en amarnos a nosotros mismos. Tras elegir permanecer en el momento presente, en calma, identificando nuestros patrones, sabiendo que no hay enemigos fuera, decidiendo vivir de forma consciente, hemos de entender que forma parte del proceso que entremos en bucles. Es normal que al estar en este mundo, en esta dualidad, mente-alma, estemos en constante movimiento entre la mente, el ego, que hace que nos creamos el sueño, y nuestro ser, nuestra divinidad en conexión con Dios, el Todo, la Fuente, como quieran llamarlo. Estando en este mundo dual, es usual que entremos en los bucles mentales y emocionales, creyéndonos lo que nos muestra, ahí se encuentra la clave, nuestro amor. Cómo nos tratamos, cómo nos arropamos, sin juicios, ni críticas, por haber entrado en un bucle, en el que he estado trabajando tanto por no introducirme, por no caer en la trampa, en el embrujo de la mente. En ese momento, es cuando hemos de ser comprensivos con nosotros mismos, manifestando nuestro amor, respetándonos, sabiendo que es natural el contacto con lo mental. Ahí se encuentra el aprendizaje, en el trato y cuidado que nos profesamos. Todo te conduce a ti, cada experiencia, cada situación, se manifiesta para que vayas a tu interior. Reconociendo y aceptando quién eres, amando cada parte di ti, soltando todo aquello que te limita, eligiendo vivir ligero, libre, de expectativas o recuerdos dolorosos por ejemplo.
Nuestro cometido en este mundo es manifestar el amor que somos, lo primero es hacerlo con nosotros mismos. Encuentra el camino de regreso a casa, de regreso a ti. Tu centro es un lugar sagrado, mágico y especial, donde se encuentra la puerta hacia la fuente de luz y amor que eres. Donde conectas con lo divino que habita en ti, que te enlaza con el Todo. Ámate, cree en ti, ya eres completo y perfecto.
Tu eres tu maestro, cree en ti.
No es necesario hacer para ser. Muchas veces las personas se preguntan que han de hacer, para poder ser ellos mismos, y la respuesta es sencilla, no han de hacer nada extraordinario, sólo ser. Simplemente ser, aceptarse tal y como son. Qué hay que hacer para sentir la espiritualidad, se preguntan mucho, o para sentir la energía, y la respuesta vuelve a ser simple, nada que haga otra persona, ya eres espiritual, y ya eres energía, así que no tienes que andar buscando nada en el exterior, e imitando a los otros, creyendo que tienen tus respuestas. Las respuestas de cada uno, se hayan en su interior, lo que puede hacer el otro es acompañarte en el proceso, el que ha de andarlo eres tu, si así lo deseas, sino, está bien lo que quiera que hagas, siempre que estés en bienestar. Tu eres el responsable de tu bienestar, y no se encuentra detrás de nada o nadie, todo cuanto andas buscando se encuentra en ti. Porqué nos pasamos gran parte del tiempo tras algo ilusorio, creyendo que los demás han encontrado el santo grial, y saben qué hemos de hacer, vemos que se sienten bien con sus vidas, y queremos hallar el secreto, sin darnos cuenta, que la clave ya está en nosotros. Cada uno encuentra su satisfacción de distinta forma, su bienestar se halla en compartir una tarde de juegos con sus hijos, en la lectura de un buen libro, en un paseo por la playa, en la práctica de algún deporte que le apasione, en un encuentro de amigos, en compartir unas risas. Hay un sin fin de situaciones, en las que encontramos nuestro ratito de recarga, en esos momentos, nuestra energía se resetea, y vibramos alto. Muchos lo encuentran en la meditación pasiva, y otros en la activa, al realizar una acción. No es necesario sentarse para conectarse con uno mismo, lo que quiero decir, es que si te sientes bien al realizar cualquier cosa, ahí estás conectando contigo, no es necesario el silencio, que es una maravillosa compañía, y ayuda a conectar, me refiero que para conectar con uno mismo, puedes hacerlo en cualquier lugar, momento y circunstancia, depende de ti. Cree en ti, esa es la clave, ten confianza en tu sabiduría, en tu intuición, y en esa voz que te dice que todo está bien, y eres perfecto. Encuentra lo que te haga sentir bien, esa actividad, o acción, que te estimule y te haga vibrar alto, practícala, si has encontrado algo que te apasiona, hazlo. En tus manos está la fórmula para tu felicidad, no es algo secreto, no está en ningún manual, nadie sabe de qué se trata, sólo tu. Siéntete en bienestar en el día, con el manejo de tus pensamientos, creencias y emociones, permaneciendo en calma, resetea tu energía, recárgate con lo que te haga sentir libre y vivo. El amor que está en ti, te aguarda, al realizar cualquier actividad que te apasiona, este amor se expande inundando, colmando todo tu ser y tu entorno.
Eres capaz de salir del sueño
Siéntete dichoso por todo lo que vives. Lo que acontece ahora es lo que importa. Está bien ser agradecido con lo que fue y ya, sin darle más rodeos. Porque en muchas ocasiones, sin darnos cuenta nos introducimos en un bucle, que nos lleva de regreso al pasado, a rememorar tantos acontecimientos, unos agradables y otros de tormento. Sea cual sea el que estemos recordando, hemos de darnos cuenta que no estamos aquí y ahora. Sino que nos encontramos en un sueño, una de tantas estrategias de nuestra mente. De esta forma estamos distraídos, creyéndonos lo que esta nos proyecta. Cuando estés en esta situación, siendo consciente de ello, y no puedas volver al momento presente, respira. Céntrate en tu respiración, ella te traerá de vuelta. Al concentrarte en la respiración, traes tu mente a este instante, sientes el suelo bajo tus pies, y puedes gestionar lo que acontece en tu interior.
Escucha, escúchate
Aprende a escuchar a tu cuerpo, a tu corazón. Cada uno va a su ritmo, pero la mayor parte del tiempo están en comunicación contigo, sólo es cuestión de escuchar. Cuando estás en un sitio y te sientes incómodo, cuando estás en medio de una discusión, cuando te encuentras con personas que no resuenan contigo, sientes algo en tu interior, o tu cuerpo reacciona de una forma, que no sabes cómo explicar, esto es el diálogo que intentan tener contigo. Todo te conduce a que mires hacia ti, que cuides de ti y seas capaz de alcanzar tu bienestar, tu calma, aún en medio del caos. También son señales de que es hora de decir adiós, a determinados patrones, situaciones o personas. Lo que importa es que estés en tu centro, y veas que no es egoísmo si te alejas de ciertas personas o circunstancias, sino que es un paso más hacia ti, tu respeto y tu estado de paz mental.