En el tablero de juego.

Solemos creernos conocedores de la verdad, de las respuestas y de lo que a otra persona le sucede o le favorece. Accedemos a jugar con el ego, a creer que somos superiores, conocedores de la verdad, de la terapia fácil, por haber leído unos libros de autoayuda, asistir a alguna charla o transitar el camino de la vida.

Quiénes somos, o quiénes creemos ser, para decirle a una persona tienes esto o te pasa esto otro, o te sientes de esta forma porque… Y qué carajo sabemos!

Dejemos de estar en el pedestal que nos separa del resto, mirando desde una ilusoria posición de privilegio, «de saber», como si todo lo que están atravesando unos u otros ya lo hubiéramos superado hace tiempo.

Nos pasamos la vida sin saber qué hacer o el para qué de lo que nos sucede, sin encontrar el camino de salida del laberinto, como para saber la opción que ha de tomar otra persona.

El juego de la Vida.

Hay momentos en la vida que sientes que tu camino se ha desviado y te pilla desprevenido, o que surgen muchas más bifurcaciones de las que esperabas. Estás en constante elección, sin saber hacia dónde te conduce. y me pregunto, es importante saber hacia dónde, o lo que estoy viviendo ahora, es lo realmente importante.

Se dice que el camino es lo crucial, no la meta, por lo tanto, el hacia dónde no ha de desgastarnos o quitarnos el sueño, sino el cómo estemos viviendo este preciso momento.

No sé ustedes cómo han llevado este tiempo de inicio de año, en mi caso, he estado revuelta, desubicada, como si mi eje estuviese cambiando de posición. Cada día tengo más claro que «Sé que no sé nada» en todos los sentidos, porque de aquello que tenía un más mínimo indicio, se ha desfigurado o deshecho en mis manos. Esto qué significa, solía preguntarme, he de admitir que al principio si me quedé con la cara a cuadros, como diciendo y esto ahora, en serio.

Parece que los cambios no nos abandonan, son nuestros eternos compañeros y aceptarlo es lo que nos salva de la inminente tormenta mental que se avecina. La vida es como el juego de la silla, has de estar atento, partícipe activo del juego, sabiendo que si la silla es ocupada, aparecerá otra u otro juego al que jugar. No hay espacio para quedarte sentado por un largo período, porque de eso se de trata el juego de la vida, de estar en constante movimiento, en constante cambio.