Elige tener un día mágico

Hemos de entender que según cómo vibremos, vamos a reaccionar ante las situaciones que se presentan en el día, manifestando posibilidades. Es decir, si estás en negatividad, negación, victimismo o drama, esto es lo que te vas a encontrar en tu día. Más situaciones similares, en la misma sintonía para reforzar tu teoría de que todo es igual, que no te salen bien las cosas o que todo está en tu contra, por ejemplo, y seguir con la queja. Seamos conscientes de ello. En nuestras manos está poder decidir cómo reaccionar y que se muestren las distintas opciones disponibles que hay para nosotros. Ahí está la teoría de las realidades paralelas, o tu yo cuántico. Hay distintas realidades posibles, según tu reacción, tu actitud o tus creencias.

Si trabajamos para estar en vibración elevada, qué quiere decir, que en el trascurso del día podemos permanecer en calma, o volver a ella, recurriendo a afirmaciones positivas, Hoponopono, respiración consciente, etcétera, utilizando la herramienta que a cada uno le funcione. Vibrando en amor, es decir, siendo amables, compasivos y bondadosos, podemos inclinar la balanza hacia nuestro bienestar, evitando entrar en bucles de conflicto, comparación, juicios, crítica o ira, que tanto nos agotan. Y nos encontraremos en el día con soluciones o salida a esos debacles, a la confusión, sintiéndonos acompañados, sostenidos y recibiendo una amorosa respuesta a nuestra forma de actuar.

Se suaviza la tonalidad que acompaña a los acontecimientos, te dejas mecer por el ritmo de la vida, sin resistencia. Una confianza te envuelve y te da la mano, para ir a tu lado en cada paso, para que te sientas seguro. En cada momento sientes que todo va a ir bien, que encontrarás aparcamiento, que no habrá mucha cola en el súper, las personas que se cruzan lo hacen con una sonrisa, o ahora que no es perceptible a los ojos físicos, notas la asertividad y la amabilidad. En definitiva se llena de magia tu día, en ese momento te das cuenta que la magia sí existe, lo que viene como resultado de tu actitud ante la vida.

Atrévete, adéntrate y conecta contigo

Estamos pasando por ráfagas de energía, cambios, transmutaciones a nivel global, que nos llevan a un gran despertar. Nos sumerge en un va y ven de emociones, de sentir, que nos abruma y nos desestabiliza. Recuerda que no pasa nada, lo importante es soltar la lucha con uno mismo. Enfocarnos en ser, simplemente eso. Parece sencillo verdad, pero estamos condicionados por años y años de fingir, de ocultarnos y frustrarnos con nosotros mismos por no hacer lo que se espera, incluso lo que esperábamos de nosotros.

Ya es momento de dejar de invertir nuestro tiempo en demostrar quienes somos, en hacer lo que nuestras creencias nos dictan, llevándonos por un río con gran caudal, sintiendo todo el tiempo que nos ahogamos. Es desgastador, en serio, no creen que seguir con esta actitud nos baja la vibra y hace que estemos en malestar, exhaustos, cansados y agotados.

Somos nosotros quienes decidimos cómo queremos vivir, según nuestras elecciones y reacciones ante lo que está sucediendo en nuestras vidas. Todo está ocurriendo para que dejemos atrás las limitaciones que nos autoimponemos. Que seamos nosotros mismos, auténticos. Esto quiere decir dejar de fingir, de creer que he de encajar, actuando de un modo determinado para ser visto, querido o valorado, y abandonar la lucha con uno mismo.

Si hoy nos sentimos cansados, es momento de descansar. Si hoy estás triste, abraza esa parte de ti que se siente de esa forma, y sigue viviendo cada momento del día, entregándote a él. Lo que trato de decir, es que seamos respetuosos con nosotros, con nuestro sentir. Abandonando la actitud de crítica, autocastigo, exigencia y juicio con uno mismo, ahí está la clave. El amor hacia nosotros es la salida a este desgaste.

El Universo nos trata de dar el mensaje, «Ámate, cuida de ti, sé amable contigo, respeta tus estados, sé consciente cuando estás en un bucle mental, en el sueño de la mente, para que entiendas que puedes decidir salir, enfocándote en el momento presente, siendo respetuoso contigo». El amor hacia uno mismo es la cura, la solución a nuestros estados de ánimo, a nuestro «sentirnos perdidos», a los estados de inconsciencia y es la llave para salir de la espiral mental.

Llegó el momento de cruzar el umbral hacia nuestro interior, para encontrarnos, permitiendo que nuestro amor nos arrope, nos acoja y nos envuelva. Aceptando todo lo que hay en cada uno de nosotros, dejando de una vez los juicios. Entiende que seguir así te conduce a estar en conflicto contigo. Si quieres estar en equilibrio, calma y bienestar, has de tomar las riendas, entendiendo que sólo depende de ti. Nada externo tiene ese efecto, sólo nosotros somos responsables de nuestra felicidad y sentirnos satisfechos de lo que ocurra en cada momento.

Hay salida.

En determinados momentos nos sentimos en un abismo, en una espiral interminable de pensamientos, que nos desgastan. Vamos a marcha forzada persiguiendo la ansiada felicidad. Qué es la felicidad, para cada uno puede significar algo diferente, en general se puede definir como el estado de calma, de tranquilidad, de no pensar en exceso o no preocupaciones. Ahí está la clave, desde mi punto de vista, las no preocupaciones. Cuando estamos dándole vueltas a un mismo tema, sin cesar, agotados, buscando una solución, cada vez lo vemos más oscuro, más difícil, y sin darnos cuenta nos sumergimos en el torbellino de la negatividad, agravando nuestro estado y por consiguiente haciendo que la preocupación aumente.

Nos sentimos exhaustos, apáticos y desilusionados, porque no vemos salida, creyendo que la solución vendrá de fuera, nos alteramos, desesperamos por encontrar la luz, la salida del túnel, haciéndonos daño en el intento frustrado por sobrevivir. Ya está bien, que hemos vivido por muchas experiencias similares. Hemos de darnos cuenta de dónde estamos, y entender que hemos sido nosotros mismos quien nos ha llevado a ese estado. En vez de desesperarnos por hallar la salida, mejor reserva fuerzas. Recarga baterías, cómo, soltando la desesperación. De ese modo, la mente no estará en modo supervivencia, como loca buscando la salvación. Dejemos de creer que estamos en peligro. Es momento de parar, confiar y desde la calma, podremos ver las múltiples posibilidades que se nos presentan.

La felicidad está en nuestras manos, es curiosa esta frase, lo que totalmente cierta. La felicidad o bienestar, depende cada uno, de cómo veamos y reaccionemos ante lo que acontece. Hemos de darnos cuenta que cada uno de nosotros es responsable de cómo filtra lo que ve, no depende del otro, ni de las circunstancias, sólo de nosotros.

Si estamos constantemente preocupados por lo que ocurre, no seremos capaces de ver la solución. Ve siempre a lo más fácil, lo sencillo y simple suele ser la mejor decisión. La confianza en uno mismo es la llave para la puerta de salida, no de emergencia, de salida de la mente, del torbellino. Confía en ti, en tu capacidad para vivir, no sobrevivir. En tu potencial para encontrar las fuerzas y emerger del sueño de la mente, de la desesperación.

No insistas en creer que la felicidad es inalcanzable, o dura unos segundos. Ella está a tu disposición siempre que quieras, que te enfoques en el presente, confíes en ti y permanezcas en calma. Recuerda, cuando te sientas atrapado, respira, evita la desesperación, mantén la calma, y desde ahí encontrarás infinitas posibilidades para liberarte.