Centrándonos en el ahora, soltando «Lo que está por llegar».

Últimamente he visto mucho en las redes, imágenes y mensajes como «Soltar todo para llenarte de lo nuevo», «Darle espacio a lo que está por llegar». Desde mi punto de vista, que cada uno puede opinar y tiene su verdad, este tipo de frases genera la necesidad de enfocarnos en algo maravilloso que está por venir, rechazando así lo que está ocurriendo ahora en nuestras vidas.

Es estupendo deshacernos de viejos patrones, de creencias limitantes, de memorias de dolor, de todo aquello que en un momento dado nos funcionó y ahora no nos beneficia o ya no resuena con nosotros, y lo que está haciendo es anclarnos, desgastarnos o generarnos malestar. Todo ello para vivir ligeros, libres de la estructura de la mente (Sabiendo gestionarla) y conscientes.

Si empleamos el soltar y liberarnos, con la expectativa de llenarnos de algo mejor, de que en breve o en un corto espacio de tiempo llegará algo a nuestras vidas que nos salve, que nos ilumine, etcétera, señores no hemos entendido nada.

Para qué vaciar si vas a volver a llenarlo, me pregunto, para qué has soltado las limitaciones, con la dependencia de llenarlo, podemos utilizar expectativa si dependencia suena muy fuerte. Hemos de ser conscientes de ello, porque es importante desde dónde hacemos las cosas. Y llenarlo de qué, de un nuevo amor, de alguien que te vea, te acepte, de una vida en la que seas visto, valorado, … No ven aquí qué es lo que precisamos, la atención a uno mismo, trabajar nuestro amor propio, el permanecer presentes amando cada parte de nosotros y aceptando lo que ocurre aquí y ahora. Porque si siento que he de llenar algo en mí, si me siento vacío, es una llamada de amor hacia mí, de mí, porque sólo así me siento colmado.

Voy a ir más allá, si nos permitimos vaciar, soltar o liberar todo aquello que nos daña y limita, si logramos ser capaces de ver que todo forma parte de la mente, porqué preocuparnos en llenarlo, si en verdad ya está lleno de mí, del amor y luz que soy, del SER ilimitado, del Universo que está en mí. Dándonos cuenta que no necesitamos nada externo, apreciando el momento que estamos viviendo, desde la consciencia y la presencia. De esto se trata no creen?.

Somos mucho más de lo que crees. No estás solo

Comienza una nueva era, en la que somos más conscientes de nuestra realidad. Sabiendo que cada individuo, pasa por sus procesos, por sus ciclos, miran y descifran las señales, las experiencias, según su nivel de consciencia. El respeto por nosotros mismos, nuestro entorno y las personas que forman parte de él, dejando que cada uno viva lo que ha de vivir, sin inmiscuirnos en el proceso, sin creernos conocedores de la verdad del otro. Enfocados en nuestra verdad, en ser coherentes en nuestro camino, ya que nuestra reacción ante lo que acontece, será desde una esfera de entendimiento. Evitando las reacciones impulsivas, que nos conducen a nuestro desgaste y desespero. Estamos en el camino de nuestro conocimiento, sin forzarnos por querer saber más a cerca de los procesos del otros, soltando el control, dejando de hacernos preguntas y más preguntas, sobre el universo, sobre la vida, porque ya no nos sentiremos perdidos, hemos hallado lo que tanto buscábamos, nuestra verdad. El amor hacia uno mismo, el reconocimiento de tu verdad, aceptar quién eres, creer en ti y en tu vibración, en tu voz interior, eso es lo que nos proporciona la certeza, de estar en el lugar en el que hemos de estar, sin dudas, sin agonía, sin sentirnos perdidos, porque hemos encontrado lo más grande, la unión con lo divino. El manantial infinito de luz y amor que eres, que habita en ti, es lo que nos conecta con Dios, con la Fuente, con el Universo, como quieras llamarlo. Ya no te sentirás solo, vacío, en el limbo, porque sabes que eres parte un Todo, que nos conecta los unos con los otros, desde el amor que somos.