Si quieres algo, hazlo

Voy a hacer una reflexión y la comparto con ustedes. Mientras veía una serie (ya saben que hay mensajes en todas partes), uno de los personajes dijo, «Estoy contenta y es porque hago cosas para estar contenta». Me pareció sublime, así es. Nos hemos de involucrar en nuestro bienestar, felicidad, estado de plenitud, disfrute, como quieran llamarlo, para procurar ver la otra cara de la misma moneda.

Nos pasamos los días esperando que suceda algo para que nos cambie la vida, que cambie la situación o el resultado. Esperamos que llegue esa persona «ideal», ese trabajo, esos amigos, ese viaje, etcétera, que al suceder como por arte de magia, sacudirá nuestras historias, preocupaciones, estados de apatía o hastío, para elevarnos como Aladín en la alfombra mágica y rescatarnos de este abismo.

Siento decirles señoras y señores, que nadie nos libera, nos salva o nos sana, sólo nosotros, cada uno, tiene en sus manos la posibilidad de vivir mejor, o si prefieren decirlo en plan teatral «su salvación».

Si quieres estar contento, haz aquello que te haga sentir bien, que te llene, trabaja en la actitud que empleas en el día, en tu forma de ver las cosas. Eres tú quien decide, nadie más. Si quieres paz, sé paz. Si quieres amor, ámate, respétate, abrázate.

Como decía en la frase, haz cosas para estar de esa forma que quieres. Si quieres conseguirlo, trabaja, sé constante en tu práctica. Todos estamos en ello, yo incluida. Cada día he de hacer mis elecciones y darme cuenta de los patrones limitantes en los que he de trabajar. Se trata de elegirnos, de tomar consciencia y dejar de culpar a lo externo por cómo nos sentimos y hacernos cargo de nosotros mismos, de nuestro niño o niña y responsabilizarnos de su bienestar como los adultos que somos.

Elige tener un día mágico

Hemos de entender que según cómo vibremos, vamos a reaccionar ante las situaciones que se presentan en el día, manifestando posibilidades. Es decir, si estás en negatividad, negación, victimismo o drama, esto es lo que te vas a encontrar en tu día. Más situaciones similares, en la misma sintonía para reforzar tu teoría de que todo es igual, que no te salen bien las cosas o que todo está en tu contra, por ejemplo, y seguir con la queja. Seamos conscientes de ello. En nuestras manos está poder decidir cómo reaccionar y que se muestren las distintas opciones disponibles que hay para nosotros. Ahí está la teoría de las realidades paralelas, o tu yo cuántico. Hay distintas realidades posibles, según tu reacción, tu actitud o tus creencias.

Si trabajamos para estar en vibración elevada, qué quiere decir, que en el trascurso del día podemos permanecer en calma, o volver a ella, recurriendo a afirmaciones positivas, Hoponopono, respiración consciente, etcétera, utilizando la herramienta que a cada uno le funcione. Vibrando en amor, es decir, siendo amables, compasivos y bondadosos, podemos inclinar la balanza hacia nuestro bienestar, evitando entrar en bucles de conflicto, comparación, juicios, crítica o ira, que tanto nos agotan. Y nos encontraremos en el día con soluciones o salida a esos debacles, a la confusión, sintiéndonos acompañados, sostenidos y recibiendo una amorosa respuesta a nuestra forma de actuar.

Se suaviza la tonalidad que acompaña a los acontecimientos, te dejas mecer por el ritmo de la vida, sin resistencia. Una confianza te envuelve y te da la mano, para ir a tu lado en cada paso, para que te sientas seguro. En cada momento sientes que todo va a ir bien, que encontrarás aparcamiento, que no habrá mucha cola en el súper, las personas que se cruzan lo hacen con una sonrisa, o ahora que no es perceptible a los ojos físicos, notas la asertividad y la amabilidad. En definitiva se llena de magia tu día, en ese momento te das cuenta que la magia sí existe, lo que viene como resultado de tu actitud ante la vida.

Atrévete, adéntrate y conecta contigo

Estamos pasando por ráfagas de energía, cambios, transmutaciones a nivel global, que nos llevan a un gran despertar. Nos sumerge en un va y ven de emociones, de sentir, que nos abruma y nos desestabiliza. Recuerda que no pasa nada, lo importante es soltar la lucha con uno mismo. Enfocarnos en ser, simplemente eso. Parece sencillo verdad, pero estamos condicionados por años y años de fingir, de ocultarnos y frustrarnos con nosotros mismos por no hacer lo que se espera, incluso lo que esperábamos de nosotros.

Ya es momento de dejar de invertir nuestro tiempo en demostrar quienes somos, en hacer lo que nuestras creencias nos dictan, llevándonos por un río con gran caudal, sintiendo todo el tiempo que nos ahogamos. Es desgastador, en serio, no creen que seguir con esta actitud nos baja la vibra y hace que estemos en malestar, exhaustos, cansados y agotados.

Somos nosotros quienes decidimos cómo queremos vivir, según nuestras elecciones y reacciones ante lo que está sucediendo en nuestras vidas. Todo está ocurriendo para que dejemos atrás las limitaciones que nos autoimponemos. Que seamos nosotros mismos, auténticos. Esto quiere decir dejar de fingir, de creer que he de encajar, actuando de un modo determinado para ser visto, querido o valorado, y abandonar la lucha con uno mismo.

Si hoy nos sentimos cansados, es momento de descansar. Si hoy estás triste, abraza esa parte de ti que se siente de esa forma, y sigue viviendo cada momento del día, entregándote a él. Lo que trato de decir, es que seamos respetuosos con nosotros, con nuestro sentir. Abandonando la actitud de crítica, autocastigo, exigencia y juicio con uno mismo, ahí está la clave. El amor hacia nosotros es la salida a este desgaste.

El Universo nos trata de dar el mensaje, «Ámate, cuida de ti, sé amable contigo, respeta tus estados, sé consciente cuando estás en un bucle mental, en el sueño de la mente, para que entiendas que puedes decidir salir, enfocándote en el momento presente, siendo respetuoso contigo». El amor hacia uno mismo es la cura, la solución a nuestros estados de ánimo, a nuestro «sentirnos perdidos», a los estados de inconsciencia y es la llave para salir de la espiral mental.

Llegó el momento de cruzar el umbral hacia nuestro interior, para encontrarnos, permitiendo que nuestro amor nos arrope, nos acoja y nos envuelva. Aceptando todo lo que hay en cada uno de nosotros, dejando de una vez los juicios. Entiende que seguir así te conduce a estar en conflicto contigo. Si quieres estar en equilibrio, calma y bienestar, has de tomar las riendas, entendiendo que sólo depende de ti. Nada externo tiene ese efecto, sólo nosotros somos responsables de nuestra felicidad y sentirnos satisfechos de lo que ocurra en cada momento.

Podemos elegir estar en paz, al transitar nuestro camino

Hace tiempo que no escribo, he estado como estamos todos en este momento, con nuestros procesos, ciclos y demás. Me encanta escribir y he sentido una barrera, autoimpuesta por supuesto, siempre es de uno, aunque mucha veces queremos aplicarlo a lo externo. Vivimos una época de cambios, de incertidumbre y todo conlleva a ver las cosas, el mundo, lo que acontece desde una nueva perspectiva, otra forma de mirar, de filtrar la información. Cada uno de nosotros tiene sus procesos, tal y como los lleva es perfecto, es momento de soltar y dejar de una vez los juicios, hacia los otros y hacia uno mismo. Queremos destacar, llegar a donde nos habíamos propuesto de una forma u otra, ser perfectos, sin percatarnos que en el camino nos desgastamos, y nos conduce a confiar, que en ocasiones si no llegamos a donde queríamos es porque no tenía que ser, tal vez porque el nuevo destino sea más propicio para uno.

Se que está muy oído, o muy usado, pero es cierto, hemos de dejarnos llevar por la vida, evitando planificar al detalle cada situación o acontecimiento, desechando las expectativas que son las que nos sumergen en el caos emocional. Cuando nos proponemos fluir con el momento presente, estando conscientes de cada instante, con cada parpadeo, podemos contemplar lo afortunados que somos, y la plenitud que nos rodea.

La clave para todo es el autoamor, amarnos plenamente, aceptando cada parte de nosotros, con nuestras luces y nuestras sombras. Eligiendo ser uno mismo, abandonando las máscaras, las apariencias, sintiéndonos genuinos, completos y llenos de un potencial ilimitado. Pon tu corazón en lo que hagas en el día, hazlo desde tu centro, deja huella, derrocha amor.

Otra herramienta fundamental para continuar consciente, es la aceptación y la adaptación. Una va tras la otra, aceptando las circunstancias, lo que está aconteciendo en este instante, puedo estar en paz, en calma ante ello. Si acepto lo que es, permaneciendo en calma, puedo adaptarme sin resistencia, sin desgastarme, y de esta forma coexistir con mi entorno, de una manera armoniosa, dejando atrás la autodefensa, el sentirme atacado, la queja, y por consiguiente el sufrimiento.

Nuestro estado de ánimo, nuestra actitud depende exclusivamente de uno mismo, lo externo no me condiciona, dejemos esa creencia, que nos lleva a culpabilizar a los demás o las circunstancias, tomemos las rienda de nuestra vida, y entiende que cada día, tu eres quien elige cómo ver lo que sucede y cómo actuar ante ello. Esto no quiere decir que estemos constantemente alegres, con una actitud positiva, permítete tener tus días de remolinos, y torbellinos emocionales, es normal, lo que puedes elegir es permanecer en paz ante ello.

Como vivas tu día, depende sólo de ti

Enfócate en este instante, haz de él algo maravilloso, depende ti. La actitud con la que miras la vida, con la que decides emprender el día, va a hacer que te sientas bien contigo mismo, o frustrado, qué eliges. Prefieres pasarte la jornada agobiado, molesto con los de tu entorno, porque no han entendido tu postura, porque nadie te entiende, porque siempre pasa lo mismo, tu te desvives y los demás pasan, … y un largo número de expresiones que nos decimos, que hacen que nuestra vibración baje, por consiguiente baja nuestra energía, y estamos viendo y viviendo el ahora en un bucle de desesperanza y apatía. Da la vuelta a las cosas, decídete por aceptar quien eres, eso es lo primordial, acepta tus virtudes y tus defectos, todos ellos te componen, acepta de una vez ese manantial de luz y amor que hay en ti, sumérgete en él y regocíjate de ti. Decide mirar lo que acontece desde el lado más ligero, sin cargas, sin culpables, sabiendo que lo que veo, es un mensaje para mi, acerca de mis sombras, de las partes que no he querido mirar y he decidido ocultar por largo tiempo. Tómate las cosas con otro semblante, no como una amenaza, como un castigo, o como que has hecho algo mal, y esto es lo que te mereces, no hay enemigos fuera, recuerda que es tu mente quien te muestra lo que estás viendo, y tu decides creer que es real. Cuando te vengan esas frases, esos patrones de comportamiento, esas creencias, respira, céntrate en ti, en este momento, y elige verlo desde el amor, sin miedo, sin enemigos. Por lo tanto, puedes darle la vuelta, todo es una oportunidad de volver a ti, para que resurja tu magia, para que creas en ti, que puedes hacerlo, aceptando quién eres, dónde te encuentras, y aceptando a las personas de tu entorno, sus opiniones, que vean el mundo a su manera, y les respetes, al igual que te respetas a ti. En este estado no hay enemigos, no te sentirás amenazado, porque verás cooperantes, no competidores. Lo mejor que puedes hacer es amarte, aceptando tus luces y tus sombras, permaneciendo en el ahora, sin expectativas, de esta forma vives libre, cree que ya lo eres, sólo has de dar un paso hacia ti.