GRACIAS

En estos días he visto la noticia del partir de dos seres maravillosos llenos de sabiduría y amor, que se permitieron compartirlo con el mundo. Dejándonos sus enseñanzas y mostrándonos que es posible estar en amor, paz y bienestar con uno mismo y con nuestro entorno.

Uno de los seres ha sido y es el Dr. Hew Len, que nos mostró la forma de reconectar con nuestra capacidad de sanación. Enseñándonos a responsabilizarnos y entendiendo que en nosotros se halla la salida, en nuestra conexión con lo divino, limpiando memorias, formas de pensamiento y heridas. Tomando consciencia de nosotros mismos y de lo que manifestamos en nuestra realidad. Con el mantra «Lo siento, Perdóname, Te amo, Gracias».

Los siento por lo que hay en mí que manifiesta esta realidad, perdóname por no responsabilizarme y tomar consciencia de ello (me perdono), Te amo por todo, por estar, por no abandonarme (me amo) y Gracias por permitirme darme cuenta de ello (confío en que ya está la solución). Estas palabras llenas de luz, nos ayudan a trascender el ego y ser conscientes de nosotros mismos, de nuestro potencial. Porque es a nosotros mismos, a nuestro Yo Superior a quienes van dirigidas.

El maestro monje budista zen vietnamita Thich Nhat Hanh, partió en estos días. Su enseñanza ha sido el reconocimiento de uno mismo y de la realidad que estamos viviendo. Ser capaces de conectarnos con el momento presente, de aceptar la realidad tal y como es. De vivir el ahora, de forma consciente, en calma y en amor hacia uno mismo y nuestro entorno. El Mindfulness es su legado, saborear cada instante, ser testigos de lo que sucede, entendiendo la mente, sus mecanismos de defensa y aprender a gestionarlos, desde una nueva mirada, la calma, la aceptación y el amor.

Les invito a que lean sus escritos, nos han dejado un legado de conocimiento, sabiduría y enseñanzas para nuestro bienestar, conexión y vivir conscientes.

Gracias, Gracias, Gracias por tanto, por TODO. Bendito seáis, buena travesía, feliz regreso a casa.

Momento de trascender

Atravesamos una época de cambios, desenredos, trascendencia y evolución. Llevamos un tiempo de esta forma, revueltos, sin filtro y soltando, aunque con cierta resistencia, todas las creencias que nos desequilibran.

La vida, el universo, nos ha ido mostrando, a través de lo vivido, lo que hemos de desechar, abandonar, limpiar o despedirnos, porque ya no nos es útil. Con profunda gratitud hacia estos patrones de supervivencia, que nos han conducido a este momento.

Ahora, en este instante, conscientes de quiénes somos, de lo que queremos y ya no en nuestras vidas, eligiendo la paz, la claridad y vivir despiertos, llega el momento de dar el siguiente paso y transcender dichos comportamientos, creencias, conductas que nos anclan o limitan, en una densidad que ya nos resulta incómoda.

Llega la hora de ser conscientes de nuestras elecciones, de andar a cada paso presentes, saboreando la vida, responsabilizándonos de nuestro sentir, abrazando nuestras emociones. Siendo un espectador consciente que transita el camino de la vida con plena confianza en el universo y en sí mismo.