La idea de despertar para ver las cosas desde otra perspectiva, siendo conscientes de quiénes somos, de nuestro potencial, de nuestra luz, unión y expansión, se hace cada vez más tangible. Siendo posible gracias a nuestro trabajo y entrega, a decidir querer hacer las cosas de otra forma, soltando la lucha, la comparación, la exigencia y la crítica. Alegrándonos por los triunfos y avances del otro. Recuerda que si tú avanzas le recuerdas al otro cómo hacerlo y si es el otro es el que emprende el vuelo, te está diciendo a ti, «Oye, tú puedes, recuérdalo».
Hemos de desechar de una vez la necesidad de grandiosidad y de adelantar al de al lado, para demostrar que puedo, que valgo y que soy mejor. Esto ya no nos vale, nos aleja de nuestra meta, que es estar en paz, conmigo y con las personas de mi alrededor. Sintiendo esa unión, trabajando juntos por lo mismo, aunque cada uno esté en una punta del mundo y no sepamos el uno del otro, se trata de permanecer elevados, eligiendo cada día, en cada momento estar aquí y ahora, presentes, en amor hacia nosotros mismos y los demás.
Esto me lleva a la frase, o tendencia del «Guerrero de luz», en serio, trabajamos para estar y permanecer en paz, para salir y manejar la oscuridad y volvemos a separarnos, considerándonos mejores, en lucha, como si fuera necesario luchar para defender la luz, la estabilidad, etcétera. Esa lucha contra quién es, contra la oscuridad, y ella dónde se halla, en nosotros. Entonces volvemos al conflicto con uno mismo, a querer que desaparezca sin mirarlo de frente y abrazar mi oscuridad, como si mi sombra fuera lo malo o incorrecto.
Recuerda que sin oscuridad no hay luz, y viceversa, son un todo. Sin bueno o malo, según cómo lo veamos. Se trata de emprender el camino hacia ti, descubrir todo cuanto hace que seas este personaje y lo aceptes, sin juicios. Abrazando nuestra sombra, de esta forma podemos integrarla, dejando de verla como algo separado o erróneo, está y me recuerda dónde mirar en mí, para amarme por completo.
Hemos de respetar los puntos de vista de los otros, y la forma en que ven las cosas, sabiendo discernir y filtrar la información que nos llega, dejándonos sentir y llevar por nuestro maestro interno. Es decir, si algo no te resuena, no te cuadra, fíltralo, sé consciente de lo que eliges, de dónde estás y del para qué estás trabajando.
Lo que importa es cómo te hace sentir lo que haces, si estás en busca de la paz, sé paz, sé amor, no busques fuera, en gurús, libros, charlas y demás lo que llevas dentro. Está bien para hacerte recordar, o reiterarte en tu verdad, evita fingir, seguir o imitar, sé auténtico, sé tú.