El Amor es el propósito de nuestra Vida.

Llega un momento en nuestra vida, que comenzamos a cuestionarnos todo, nuestra forma de vivir, nuestro entorno, nuestra energía, nuestro trabajo, etcétera. Se despierta algo en nuestro interior, que nos conduce a querer saber más sobre nosotros, de dónde venimos, quiénes somos y para qué estamos aquí.

Las respuestas de cada uno se hallan en nuestro interior, cuando logramos trascender el velo de la mente, bajando el volumen a la voz que nos grita, que nos exige y nos critica, cambiando su registro, en uno de compasión y amor, podemos llegar a escuchar nuestra esencia. Cada uno de nosotros tiene sus respuestas y todas son válidas. Déjate sentir, escuha la voz que te susurra, y en ella encontrarás aquello que buscas. Hermos de dejar de buscar fuera, para pemitirnos conectarnos con nosotros.

En relación a la pregunta «para qué», independientemente de que cada uno tiene sus dones y talentos, todos los seres de este planeta, de este Universo estamos para vibrar, experimentar, saborear, expandir y manifestar el amor. El AMOR en mayúsculas, el que no tiene límites, ni condicionantes, el que es infinito e ilimitado, el que nos conecta con todo y con el TODO.

Desde mi punto de vista, estamos para la expresión misma del Amor aquí en la Tierra. Para Ser amor, irradiar Amor, sentir el Amor y promover el Amor. El Amor de Dios, el Amor que está en cada uno de nosotros, el Amor que está en cada ser, planta, piedra y rincón de este mundo.

Permítete conocerte, aceptarte y expandirte. Deja que tus dones se manifiesten, pon tu talento al servicio del mundo, del Amor. Cuando hablamos de servir, no estamos hablando de cargarnos con el otro, es respetar sus límites sanos y los nuestros, es servir de ejemplo, iluminándonos le mostramos cómo hacerlo, cuando nos amamos, mostramos cómo hacerlo y que ellos también son Amor. En tu día a día, a lo que te dediques, puedes trascender la rigidez y el juicio, expandiendo este mensaje. Sirviendo de ejemplo, irradiando amor a donde quiera que vayas, con quien quiera que te relaciones.

El camino lo tomamos al instante o ya está marcado?

Hay una serie en Netflix, que está muy interesante, no comparto el título porque no pretendo hacer spoiler. Uno de sus temas, nos refleja que lo que nos sucede en determinados momentos, tiene que ver con lo que les ocurrió a nuestros ancestros. Que nuestra enfermedad está relacionada con lo que ellos vivieron o eligieron.

Sabemos que existen múltiples terapias para procurarnos la consciencia, acerca de nosotros mismos, trabajar en ello y poder recuperar nuestro balance, nuestra salud. Una de estas herramientas son las «Constelaciones familiares», «El Transgeneracional», «La Biodescodificación», etcétera.

Comparto esta reflexión con la intención de hacer que se pregunten, que reflexionen y mediten sobre esto. Cada terapia antes mencionada, trabaja con nuestro pasado, el pasado de nuestro árbol familiar, por ejemplo en la serie, resuelven ciertas situaciones, averiguando lo sucedido antaño. Hace que me pregunte, si en verdad tiene toda la responsabilidad de nuestro presente.

Desde mi punto de vista, que con ello no quiero decir que no esté de acuerdo con dichas terapias, sólo me hace preguntar o reflexionar acerca de ello, si lo que está sucediendo ahora, no tiene que ver conmigo, yo no lo manifiesto, no tengo el manejo de mi realidad, de mis decisiones o de mi vida, entonces vivimos creyendo que somos nosotros quienes decidimos y en verdad el camino ya está marcado.

En mi humilde opinión, no podemos atribuir toda la responsabilidad de lo que nos sucede en este momento, a lo acontecido hace años a nuestros ancestros. Dónde está nuestra responsabilidad entonces. Cada uno de nosotros es responsable de su equilibrio, salud o bienestar. No digo que lo sucedido en nuestro árbol genealógico, no tenga alguna influencia en nosotros, lo que hemos de ser conscientes que no todo es causa de ello.

Que nosotros somos los que elegimos, los que actuamos, reaccionamos, pensamos y por consiguiente, manifestamos nuestra realidad.

Fluye con lo que acontece, acepta que es el cese de una etapa

Estamos viviendo un período, en el que nos parece estar en un cenagal, y cada paso que damos, nos resulta un trabajo arduo. Desprendernos de todo lo que nos mantiene anclados, lo percibimos como una tarea agotadora, a la que hay que dedicar mucho tiempo y mucha energía. En verdad, todo lo que creemos, es lo que vamos a encontrarnos en nuestra realidad, por lo tanto, si crees que para hacer cualquier cosa, necesitas de mucha dedicación, de un sacrificio, con eso es con lo que te vas a encontrar. Es otra creencia manifestada. Mira este proceso como una liberación, te encuentras en tu crisálida, esperando a que algo pase, y el momento se abre paso por sí solo. Es hora de la transformación, esta ya es, el ciclo ha llegado a su fin, y comienza uno nuevo. Depende de cada uno verlo como una oportunidad, o como un obstáculo. Nuestra forma de ver lo que acontece, va a afectar cómo nos manejamos, reaccionamos, o actuamos ante lo que es en este instante. Sólo nuestra visión, nuestro aceptar y entender, nuestro discernir al descifrar los mensajes, nos conducirá a la culminación de este proceso con calma, aceptación de lo que sucede, en nosotros y nuestro entorno, con respeto, y amor hacia uno mismo, y hacia Todo lo que estamos conectados. Cree en ti, cree que todo lo que ocurre, es para una nueva forma de ver las cosas, y de vivir. Todo nos lleva a nuestro interior, para que conectemos con nosotros mismos, que volvamos a nuestro origen, a nuestro centro, donde somos recibidos y envueltos en calma, confianza, luz y amor, descubriendo que eso es lo que somos.

En verdad no hay un plan, en cada paso manifiestas tu realidad

Contempla tu vida, observa todo lo que hay en ella. Familia, amigos, tu hogar, tu entorno, el ambiente. Todo refleja algo de ti. Si eres cuidadoso, y prestas atención, puedes identificar cada señal, cada guiño que te hace el universo, que te haces tu mismo, para que sigas las pistas, si así lo deseas. Ellas van a conducirte hacia ti, por un camino que sólo tu podrás andar, identificando y resolviendo cada acertijo, cada rompecabezas. Todo está bien estudiado, es un plan hecho a la perfección, para que resuelvas el puzle de ti mismo. Para que entiendas tus patrones de comportamiento, que conozcas tus creencias, tus miedos, tus dudas, aquello a lo que tanto te aferras, a lo que crees depender, que te des cuenta de los límites autoimpuestos, de las necesidades que crees que posees, en definitiva, para que conozcas el funcionamiento de tu mente, para que veas detrás del telón, los entresijos del teatro, y descubras que eres un soñador, que se cree despierto. Cuando estamos en el sueño, creemos que lo que sucede es un plan de la vida, nos metemos en el personaje y hacemos de lo sucedido un drama, un espectáculo, cuando en realidad todo forma parte de un papel, y nosotros somos los que decidimos dejar de actuar, o continuar con la función. En ese momento en el que eliges permanecer despierto, es a lo que se llama estar consciente. Consciente de lo que acontece, sabiendo que todo indica algo sobre mi, que manifiesto todo aquello que está oculto, a la sombra, dándose paso a la superficie, para ser expuesto, conocido, y que simplemente lo veamos, lo reconozcamos. De esta forma, al salir a la luz, aceptando lo que se hace visible, podemos llegar al siguiente paso, el paso del cambio, de la transformación. Abandonando las viejas creencias, patrones limitantes, y todo aquello que nos haga sentir anclados y prisioneros, para llegar a ver que en verdad somos libres.