Cambio de hábitos, cambio de vida

Comenzamos un nuevo año y es como si todos tuviésemos la oportunidad de finalizar ciertas historias y comenzar de nuevo. Hemos de entender que este proceso podemos hacerlo cada vez que nos sintamos desbordados, abrumados o perdidos.

Está en nuestras manos el hacer balance, siendo honestos con nosotros mismos, esto es lo más importante, y observar qué aspectos de nuestra forma de pensar, de actuar o de filtrar lo que sucede, está produciendo este desajuste.

Una vez que hayamos estudiado nuestros patrones, nuestros hábitos, nuestras creencias y formas de pensamiento, si tendemos a la negatividad por ejemplo, podemos decidir ponernos manos a la obra y comenzar a resetear, transformar y cambiar todo lo que nos genera desbalance, toxicidad y desgaste.

Crea unos hábitos de vida saludables, físicos, en la alimentación, mentales, emocionales, como permitiéndote reconocer y aceptar tus emociones, y balancea tu vida. Es nuestra elección, es nuestra tarea.

Si te animas a impulsarte, te será más grato y ligero el camino. Enfócate en lo que estás consiguiendo día a día, deja de crearte metas a largo plazo, ve pasito a pasito viviendo el hoy. Podemos tener una calidad de vida, un día con calidad, aportándole salud y bienestar a nuestro cuerpo, mente y emociones. Anímate y genera bienestar.

Llega el momento de la adaptación.

En los tiempos que corren, lo que hemos de hacer es actualizarnos. Al igual que un dispositivo, que si no se actualiza se queda obsoleto, deja de funcionar a una velocidad adecuada, y puede llegar a tener problemas. Nosotros en este momento, hemos de actualizarnos si queremos «funcionar» adecuadamente, en esta realidad. Lo digo en casi todas mis publicaciones, suelta lo que te limita o te ancla. Todo aquello que se haya quedado caduco, suéltalo, abandona aquella forma de pensar que te limita, que hace que enjuicies, tanto el comportamiento de los demás, como el tuyo. Es hora de ser libres, que en verdad ya lo somos, de creérnoslo, y actuar en consecuencia. Siendo coherentes, respetando al otro y a nosotros mismos. Resetéate, pon tu programación a cero, borra toda memoria de dolor, cualquier pensamiento que te haga viajar al pasado, e impida que permanezcas en el momento presente. El ahora es lo que tenemos, deja de decir ayer, como antes, etcétera, ahora las cosas son así, suceden de este modo, acéptalas, adáptate, y cancela todo lo que te haga sentir en desarmonía, todo lo que te haga pensar que las cosas podrían ser de otra forma, esta forma de pensamiento, te baja la vibración, te frustra, te desanima, te abruma, y un sinfín de términos que lo que hacen es que dejes de creer en ti y en el universo. Confía, se que en estos momentos puede resultar todo un reto, vuelvo a repetirlo, confía, en ti, en tu potencial, y en que las cosas son para algo mayor.

Lo único que puedes cambiar es a ti mismo, porqué no comenzar por tu forma de ver el mundo, tu forma de pensar y filtrar lo que acontece. Cuando cambiamos la forma de ver las cosas, éstas cambian. No es que todo a nuestro alrededor, se transforme, es que nuestra visión es otra, quedándonos con lo bueno de cada situación, soltando la crítica y la pesadez de cargar con el el juicio. En este momento, somos capaces de ver todo cuanto tenemos, el amor que nos rodea, la familia y amigos que nos apoyan, permite que el agradecimiento comience a ser una parte fundamental en tu vida.

Adapta tu forma de ver las cosas, tu actitud, tus pensamientos, a todo lo que acontece, a esta situación actual. Actualiza tu sistema, siéntete dichoso de todo lo que hay en tu vida, respeta todo lo que te rodea, y como toda especie en este planeta, adáptate y vive.

Lo que crees real, es un sueño. Se consciente de lo que manifiestas.

Todo comienza por nosotros. Últimamente, este es el lema de muchos artículos, imágenes, y demás, y es totalmente acertado. Todo comienza y finaliza en ti, en cada uno de nosotros. Cada situación, acontecimiento que estemos viviendo, nos conduce a ver, a observar y darnos cuenta, de aquellos aspectos que están en nosotros, a los que no les hemos prestado atención, a nuestras creencias, a nuestros patrones limitantes, a nuestras luces y sombras. Por eso digo que todo te conduce a ti, porque somos nosotros quienes manifestamos nuestra «realidad», proyectando nuestros miedos, dudas, creencias y patrones de pensamiento, en nuestro día a día. Como nos creemos lo que la mente nos muestra, permaneciendo en el sueño, procedemos a culpabilizar a las personas, a la situación, al exterior de todo lo que nos sucede, de cómo nos sentimos y de cómo reaccionamos ante ello. Cuando llegamos a ver que en verdad, no hay culpables, que cada uno de nosotros es responsable de sus decisiones, y que lo que vivimos, experimentamos, son lecciones, que me ayudan a ver en dónde me encuentro, con la posibilidad de cambiar, o de transformar mi realidad, es asombroso cómo decidimos mirar de frente a la situación, queriendo discernir los aprendizajes, y sabiendo que cada acontecimiento, tiene un mensaje para mi. Está en nuestras manos la elección, de transmutar cualquier creencia o pensamiento que nos ancle, que nos haga sentir prisioneros. Ya somos libres, somos completos, si tomamos la decisión de mirar a la vida desde otra perspectiva, saliendo del letargo de la mente, y creyendo en nosotros mismos, podemos ver y sentir esa libertad plenamente. Ámate, todo está en ti, las respuestas están ahí, esperando a que decidas mirar.